Sembrarán bagres negros en tajamares del norte del país

Me ha llegado hace unos días el Boletín de ElAgro.com al cual estoy suscripto, y me he sorprendido leyendo un muy interesante artículo que ahora lo comparto, sobre la “acuicultura” como una alternativa de negocios para lo productores rurales.

Texto del Artículo:

Diez productores de Artigas, Salto y Paysandú comenzarán en octubre una experiencia que apunta a diversificar la producción de sus establecimientos y a agregar un rubro complementario a las actividades agrícolas y ganaderas: la acuicultura, a través de la siembra de peces en tajamares que fueron construidos a raíz de la última sequía. La especie a sembrar y criar, en un proceso que culminará en una “cosecha” en poco menos de año y medio, es la del bagre negro.

“De lo que se trata —dijo a Conexión Tecnológic@ la licenciada Mónica Spinetti, una bióloga oceanógrafa que es la coordinadora del Departamento de Acuicultura y Aguas Continentales de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca— es comprobar si es posible usar los cuerpos de agua que hay en el campo con otros fines que no sean el riego y abrevar ganado, como ser la generación de otros tipos de proteínas, obtener otros recursos económicos y mejorar la alimentación del productor y su familia, por lo menos”.

La DINARA , en su página web, www.dinara.gub.uy , define a la acuicultura como “ el cultivo de organismos acuáticos en áreas continentales o costeras, que implica por un lado la intervención en el proceso de crianza para mejorar la producción, y por el otro la propiedad individual o empresarial del stock cultivado.

“En el año 1996, la acuicultura fue declarada actividad de interés nacional en Uruguay. No obstante ello, ha tenido un desarrollo incipiente a nivel nacional.

“ La DINARA tiene entre sus cometidos estudiar y promover la acuicultura en todas sus formas y, previa autorización del Poder Ejecutivo, establecer y administrar con fines científicos, viveros, estaciones de piscicultura y demás centros de repoblación o investigación. Es bajo este marco legislativo que la DINARA ha encaminado esfuerzos a cumplir con el cometido de investigar y fomentar la actividad acuícola nacional”.

Se agrega que “el término acuicultura engloba todas las actividades que tienen por objeto la producción, crecimiento (desarrollo) y comercialización de organismos acuáticos, animales o vegetales, de aguas dulces, salobres o saladas (Barnabé, Gilbert, 1990). Esto implica el control de las diferentes etapas, desde huevo hasta la cosecha, proporcionando a los organismos los medios adecuados para su crecimiento y engorde. Algas, moluscos (malacocultura), crustáceos (carcinocultura) y peces ( piscicultura ) son los grandes grupos objetivo de la acuicultura”.

Algo de historia

En el mundo, esta actividad registra una creciente importancia debido —según la FAO , el organismo de Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación— a factores como el aumento de precio de los alimentos y las dificultades productivas que, en otros rubros, genera el cambio climático. En 2008, en su último informe sobre la acuicultura, el organismo sostiene que en 2006 se capturaron 110 millones de toneladas de pescado para consumo humano y que el 47% de ese volumen provino de la acuicultura.

En el siglo V a.C. los chinos ya protegían esta actividad, y lo mismo acontecía en Grecia en la época de Aristóteles. En España y Portugal la actividad tiene varios siglos, pero ella no se extendió a las colonias sudamericanas. En Uruguay comenzó en 1914, cuando se hicieron las primeras siembras de pejerrey en la laguna del Sauce. Pero no fue hasta la década de 1960 cuando, desde Brasil, se introdujo la carpa común ( Odontesthes bonariensis ). De todas formas, estas siembras no han tenido repercusiones comerciales importantes. A partir de 1975 se puso el acento en la investigación, lo que permitió desarrollar tecnologías de cultivos de especies autóctonas, y desde 1995 se busca difundir y desarrollar la acuicultura en el sector privado. Además, a solicitud de varias intendencias, la DINARA ha liberado casi tres millones de peces en ríos, arroyos, lagunas y embalses con fines de repoblación. La investigación y la producción se realizan en el Centro de Investigaciones Pesqueras y Piscicultura de Villa Constitución, sobre el embalse de Salto Grande, y en la Estación de Piscicultura Laguna del Sauce, en Maldonado.

También en 1995 comenzó sus operaciones el principal emprendimiento privado de la acuicultura uruguaya: Esturiones del Río Negro, la empresa que es la mayor productora de caviar del Hemisferio Sur.

La acuicultura en establecimientos rurales

Spinetti recordó que en los primeros años de este siglo la DINARA impulsó una experiencia de acuicultura en establecimientos rurales de Cerro Largo y Tacuarembó. Ella participó directamente en los trabajos realizados en el primero de esos departamentos, en las inmediaciones de Melo, y consideró que los resultados fueron muy promisorios en varios planos, como el social, el familiar, el nutricional y el económico. Pero la crisis de 2002 implicó para todos los protagonistas de la experiencia —los productores, la DINARA y los municipios— un abrupto corte de los recursos disponibles y el cese de los trabajos.

Ahora, a partir del mes próximo, se insistirá en la idea, esta vez con productores de Artigas, Salto y Paysandú. Spinetti reconoce que se tendrá “la limitante de cuerpos de agua que no fueron hechos para esa actividad, sino para paliar la sequía”. No obstante, no oculta su optimismo en cuanto a que se podrá demostrar, “con una especie rústica y de muy buena carne como el bagre negro”, que esas reservas de agua también pueden ser útiles para la acuicultura.

La DINARA no sólo proveerá de alevines, sino también de una especie de pequeños peces llamada “madrecita de agua”, que servirá de alimento a los bagres. La experta informó que, además, los animales pueden ser alimentados con ración; la misma se importa de Brasil o, a pedido, es fabricada por molinos nacionales. Casi a nivel casero se puede hacer un alimento basado en hígado vacuno y afrechillo. Es obvio que a mejor alimentación, mejores serán los resultados. El objetivo es que los bagres lleguen a 500 gramos para la cosecha, en el verano de 2011. Respecto a la densidad de población, informó que se mide en base a la superficie y no al volumen de agua: medio animal por metro cuadrado. Aunque no estaba al tanto de las cotizaciones actuales, estimó en $ 40 el valor al que el productor puede vender el kilo de bagre negro entero, cifra que aumenta si el pescado es eviscerado o fileteado.

Spinetti estima que la experiencia no sólo servirá para autoconsumo, sino también para que los productores tengan, al principio, un pequeño ingreso extra del también pequeño mercado interno de las poblaciones cercanas. Pero confía que con el tiempo la acuicultura será una herramienta para que los productores y sus familias aúnen esfuerzos a efectos de obtener volúmenes mayores y abrir otras vías comerciales. Reconoce que hay que romper dos barreras culturales: la primera, el escaso consumo de pescado que se da en el país y, la segunda, la preferencia que, incluso en el interior, se tiene por los productos del mar. “Es increíble —dijo—, pero hay gente que prefiere la merluza congelada, antes que el pescado fresco del río o el arroyo cercano”.

Ventajas de la acuicultura

En la citada página web se resumen las ventajas que —a juicio de la DINARA — ofrece la práctica de la acuicultura en los establecimientos rurales. Se dice allí textualmente:

La acuicultura forma parte de las actividades agropecuarias, presentando importantes ventajas de acuerdo con el uso al que se destine. Dentro de las mismas se mencionan a continuación las más relevantes:

• Mejoramiento de la calidad de la alimentación

La carne de pescado presenta proteínas altamente digeribles, bajo índice de colesterol y es fuente de minerales y vitaminas.

• Integración y aumento de la productividad agropecuaria

Utilización del agua de tajamares para riego y abono del suelo y el uso de desperdicios orgánicos para aumento de la producción de los estanques. Revalorización de terrenos improductivos.

• Aumento de la rentabilidad

Diversificación y aumento de la producción por hectárea (agropecuario, pesca deportiva, ecoturismo, etc).

• Generación de oportunidades de empleo

Participación activa del núcleo familiar como unidades económicas y la integración con operadores privados y públicos.

• Desarrollo de la comunidad

Formación de organizaciones sociales. Incremento de infraestructura y servicios.

Otras posibilidades y advertencias

La acuicultura no sólo puede practicarse en tajamares o estanques, sino también en ríos y arroyos mediante el uso de estructuras como cercos y jaulas. Pero también está comprobada —informó Spinetti— la tecnología de la cría en un tanque australiano. “En 2004 o 2005 —dijo—, se hizo un experimento en Rincón de la Bolsa , departamento de San José, con un tanque australiano que donó ISUSA. Se demostró que es posible criar peces de esta forma, que es muy apta para desarrollar esta actividad a nivel familiar”.

Por otro lado, la DINARA , también en su página web y bajo el título “factores a tener en cuenta previamente”, advierte en torno a las precauciones que debe tomar el acuicultor. Se dice al respecto (los destacados son del original):

Existen diversos factores a tener en cuenta por aquellos interesados que se inician en la producción de peces en cualquiera de sus etapas. Pueden resumirse en aspectos técnicos, económicos, de planificación y de organización y gestión empresarial. Estos factores, en forma independiente o más comúnmente en forma combinada, son los determinantes del escaso e irregular desarrollo de la actividad.

Cabe por tanto considerar aquellos factores de mayor importancia a tener en cuenta por todo piscicultor o quien pretenda iniciarse.

1 ) En primer lugar se trata de una actividad nueva , con todos los riesgos que ello implica. Si bien existen resultados a nivel de investigación en diversas situaciones productivas, la tecnología disponible se encuentra poco difundida y existe un número muy reducido de técnicos que la conocen y pueden ponerla en práctica.

2 ) Es necesario contar con un conocimiento previo de la biología de la o las especies a cultivar. Este es un factor de particular importancia ya que de él depende el éxito o fracaso del emprendimiento.

3 ) Debe destacarse que existen diferentes niveles de producción (extensivo, semiintensivo e intensivo) y cualquiera de ellos debe contar con una correcta planificación (…).

4 ) El conocimiento técnico profundo de la actividad implica contar con asesoramiento en forma permanente durante un período mínimo de dos cosechas ya que los problemas que se presentan son muy diversos y requieren de soluciones en forma inmediata. Este aspecto es subestimado en la mayoría de los casos.

5 ) Al ser una actividad productiva requiere de la atención necesaria a fin de obtener el alcance esperado.

6 ) Por tratarse de una “actividad nueva” hay que tener en cuenta previamente la colocación de la cosecha. Si bien existen mercados locales, el volumen de producción puede exceder la capacidad del mismo, por lo que deberán buscarse otros alternativos.

7 ) Existen aspectos legales a considerar. Toda empresa que inicie sus actividades deberá registrarse en la DINARA para su funcionamiento. De ello se desprenderá la necesidad de contar con la habilitación de la DINARA y la correspondiente Inspección Veterinaria.

Esta dependerá de la inversión que esté dispuesto a realizar, así como en otras actividades, la producción puede encararse de forma Extensiva, Semi-intensiva e Intensiva.

Extensiva : la cantidad de peces sembrados por unidad de superficie es baja, no se efectúa aporte de alimento suplementario, por lo tanto la cantidad de producto obtenido es bajo, la inversión es baja.

Semi – intensiva : sembramos mayor cantidad de peces con aporte de alimento suplementario. Se obtiene con mayor inversión un rendimiento más elevado por unidad de superficie.

Intensiva : la densidad de peces por unidad de superficie es alta y la alimentación depende en su totalidad del aporte externo. Se obtiene la mayor producción posible en condiciones controladas, la inversión es la más alta y se obtienen mayores beneficios.

FUENTE:

Boletín “Conexión Tecnológica” de ElAgro.com

DINARA – www.dinara.gub.uy

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