Hasta sus adversarios reconocieron al político de fuste

Vázquez, Mujica, Topolansky, Lacalle, Bordaberry, políticos de todos los partidos y hasta una mujer islámica hablaron del valor del político.
“Este no es sólo un homenaje a él. Es un homenaje a nosotros mismos. Estas actitudes nos dignifican”. La frase que pronunció el ex presidente José Mujica sintetizó la sensación de unidad que generaron los honores fúnebres a Jorge Batlle, cuya muerte pareció lavar las críticas que sobre él, su trayectoria y su papel como presidente lo marcaron en los últimos años.

Varios cientos de ciudadanos desfilaron este lunes por el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo ante los restos del ex presidente, fallecido el lunes un día antes de cumplir 89 años. Lo hicieron en presencia de decenas de representantes del gobierno y de todo el sistema político que se acercaron a rendir homenaje a una de las personalidades definitorias del último medio siglo.

Hombres trajeados alternaron con jóvenes con la bandera del Partido Colorado sobre los hombros, señoras de barrio lloraron al acercarse al féretro, y hasta escolares acompañaron a sus padres a presentar sus respetos.

El reconocimiento a Batlle pasó principalmente por su condición de político “de raza” y fuera de lo común.
“ Fue un provocador del pensamiento. Vivió como quiso vivir, fiel a su convicción y a su pensamiento. ”

“Fue un político de élite, de fuste, y así honró su vida. Lamentablemente tenemos que despedir a una de las personas más inteligentes que he conocido en mi vida. Y lo hacemos con un enorme respeto y con un sentimiento de dolor real que parte de lo más profundo de nuestro ser”, dijo Tabaré Vázquez, en un breve discurso realizado a pedido de la familia Batlle.

El mandatario llegó poco antes de las 9 de la mañana y permaneció por varios minutos confortando a los deudos del fallecido.

“Fue un provocador del pensamiento. Vivió como quiso vivir, fiel a su convicción y a su pensamiento. Hasta siempre Jorge Batlle”, se despidió emocionado Vázquez.

Poco después, mientras se retiraba por las escalinatas de Palacio Legislativo, el mandatario recordó algunas anécdotas junto su antecesor.

“Cuando en 2005 me pasó la banda presidencial, se confundió y la puso al revés”, comentó. “Fue motivo para que me dijera, en broma, que esperaba que yo no me equivocara como lo hizo él en ese momento”.

Visión de adversario

“Se nos está yendo el siglo XX, se va deshojando y quedan un montón de peripecias y recuerdos”, lamentó el ex presidente José Mujica, al destacar que Batlle “cayó militando. Esto es un símbolo. Me gustaría irme de forma parecida”.
“ Hay gente que cree que la política es una profesión, pero para algunos como Batlle la política es una pasión creadora a la cual no se puede renunciar mientras estamos vivos ”

Mujica reflexionó sobre la relación mutua. “Nos hemos peleado muchísimo, toda la vida, y si tuviéramos dos vidas seguiríamos peleando, pero sin odio”.

Agregó que “hay gente que cree que la política es una profesión, pero para algunos como Batlle la política es una pasión creadora a la cual no se puede renunciar mientras estamos vivos”.

Mujica destacó que el velatorio no se trataba sólo de un homenaje al fallecido, destacando la presencia de todo el sistema político. “Es un homenaje a nosotros mismos. Estas actitudes nos dignifican”, sentenció.

“Se va un pedazo de la historia”, aseguró por su parte el senador frenteamplista, Rafael Michelini.

Contó que desde chico escuchaba hablar de Jorge Batlle, por los relatos que le hacía su padre, Zelmar.

“Muchas veces no estábamos de acuerdo, pero lo vamos a extrañar porque ponía el dedo en la llaga cada vez que la sociedad uruguaya estaba monótona, dijo. “Siempre generó reflexión en el buen sentido, la polémica al pensar en el país”.

Para el senador Ernesto Agazzi, su muerte significa una pérdida significativa para la historia política del Uruguay. “Tenía un gran olfato político e hizo cosas increíbles. Fue además un jocoso de la política”.

No se equivocaron

“El presidente Batlle fue conmigo una gran persona”, aseguró por su parte el senador nacionalista Luis Lacalle Pou, que definió al ex presidente como un “optimista irracional”.

Lacalle Pou dijo que Batlle le dio algunos consejos en las pasadas elecciones presidenciales. “Dale muchacho, yo fui candidato con 37, dale”, cuenta que le dijo.
“ En 1999 los blancos lo votamos y no nos arrepentimos. Era el hombre para la época. La historia lo va a reconocer ”

Por su parte Luis Alberto Heber dijo que Batlle era removedor y sincero en su manera de ser.

“En 1999 los blancos lo votamos y no nos arrepentimos. Era el hombre para la época. La historia lo va a reconocer”.

Diez años más

“Jorge puso al país primero siempre. Esa fue su vida. Perdió muchas veces por decir lo que era correcto”, expresó el senador Pedro Bordaberry.

Para el ex candidato, Batlle dejará un enorme vacío para todos los uruguayos. “Se fue una parte de la vida del país”.

Bordaberry sostuvo que para la colectividad la muerte del ex presidente supone una pérdida terrible. “Era una persona excepcional. Hace pocos días me dijo que le habían cambiado la válvula del corazón y que iba a aguantar diez años más. Me dijo que iba a volver a recorrer el país y me pidió que hiciera lo mismo”.
“ Cayó a los 88 años, en Tacuarembó, a la 1 de la mañana, hablando del país que quería ”

Su sobrino el senador José Amorín dijo que con Batlle aprendió a pensar, a no callarse y a decir lo que piensa. “Cayó a los 88 años, en Tacuarembó, a la 1 de la mañana, hablando del país que quería”.

El amigo de Chávez

El embajador venezolano en Uruguay, Julio Chirino, destacó el estrecho vínculo que, más allá de las ideas políticas, mantuvo con el fallecido presidente Hugo Chávez.

“Tuvieron siempre entre ellos una gran cordialidad y respeto”. La relación entre ambos se basó gran parte en bromas y ocurrencias mutuas. Bromeaban con el hecho que en las conferencias Uruguay y Venezuela siempre se ubican uno al lado del otro. Allí creció una relación de cercanía.

Chirino aseguró que siempre que venía a Montevideo, Chávez preguntaba por Batlle. Destacó su actitud de plantear una rápida recuperación de la institucionalidad democrática en Venezuela luego del intento del golpe de Estado en 2002.

El primer paso para saber la verdad

En el Frente Amplio hubo un reconocimiento especial al papel que, como presidente, Jorge Batlle tuvo a la hora de abrir los caminos para esclarecer lo sucedido con los detenidos desaparecidos en la última dictadura militar.
“ Me gusta reconocer que Batlle fue el iniciador de la Comisión para la Paz ”

“Me gusta reconocer que Batlle fue el iniciador de la Comisión para la Paz”, sostuvo la senadora Lucía Topolansky, destacando que “por suerte este es un país especial, que reconoce el diálogo y el sistema político”.

En temas sobre el pasado reciente, “siempre tuvo una actitud muy de gente. Era muy franco”, señaló por su parte el presidente del Frente Amplio, Javier Miranda.

Como militante por los Derechos Humanos, consideró que la Comisión para la Paz fue un proceso de apertura fundamental para el país. “Tenía una enorme capacidad de diálogo, una gran disposición de espíritu”.

El senador Marcos Carámbula en tanto destacó que, a la salida de la dictadura, siempre tuvo disposición para caminar hacia la libertad. “Fue importante en el plebiscito de 1980 y en la búsqueda de soluciones para seguir adelante”.

Con la más fea

A la hora de su muerte, la izquierda aceptó reconocer el papel del ex presidente en la salida de la crisis económica del 2002, y terminaron por exculpar en parte al ex presidente.

Para Michelini “los uruguayos y él pensamos que la crisis era en Argentina, y no nos dimos cuenta que el temporal venía para acá. No se le puede reprochar nada. Fue todo muy difícil y complicado”.

Agazzi destacó por su parte que, de todos los Batlle, “a él le tocó bailar con la más fea y lo hizo con convicción, militancia y empuje. Pocas personas hubieran campeado el temporal como lo hizo él, poniendo de ministro a Alejandro Atchugarry, que no sabía nada de Economía.”

Respeto islámico

Sobre el mediodía y entre los cientos de personas que a esa hora hacían fila para presentar sus respetos al ex presidente y a su familia, se destacaba una mujer.

Estaba vestida a la usanza islámica, tapada con ropas de color negro de pies a cabeza, y flanqueada por dos policías que la trasladaron en un patrullero.

Se trataba de Fátima Aiya Hanifa, ex esposa de Abd Hadi Omar Mahmoud Faraj, uno de los sirios que llegaron a Uruguay procedentes de la cárcel de Guantánamo.

“Vine por respeto y en representación de la comunidad islámica. Además, fue amigo de mi padre, relató Fátima, cuyo nombre antes de convertirse al Islam era Irina Posadas.

Explicó la compañía de la custodia en función de la denuncia por violencia doméstica que le entabló el año pasado a su ex marido, que debe usar una tobillera electrónica.

“Batlle siempre estuvo en desacuerdo con la llegada de los ex presos de Guantánamo. Hoy le doy la razón”, dijo.

Como ex militante del Movimiento Por La Patria, Fátima recordó que en esa época Batlle les hacía llegar a todas las mujeres del Palacio Legislativo una rosa roja en cada Día Internacional de la Mujer.

FUENTE: http://ecos.la/UY/9/actualidad/2016/10/25/8786/hasta-sus-adversarios-reconocieron-al-politico-de-fuste/

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