Uruguay también exporta servicio de esquila.

Una veintena de esquiladores viaja todos los años a España

Un trío del numeroso grupo de esquiladores uruguayos que en los próximos meses estará viajando a España, para prolongar allá la zafra laboral.

Apenas transcurridas las fiestas de fin de año, un grupo de esquiladores uruguayos comienza a prepararse para viajar a España, donde prolongan la zafra que tradicionalmente le dejó buen dinero a estos trabajadores rurales especializados.

La actualización de los sistemas de esquila en Uruguay, especialmente como consecuencia del trabajo desarrollado desde el SUL, hace algún tiempo llegó a oído de criadores ovejeros españoles, lo cual generó la oportunidad de ir a trabajar a un par de esquiladores uruguayos.


[ad#GoogleAdSenseUruBusca468x60]

Pero su labor fue muy bien valorada, no solo por el desempeño técnico, sino además por el buen comportamiento de los operarios uruguayos y su capacidad de adaptarse a un medio totalmente diferente.

Hasta entonces, la mayoría de los esquiladores que llegaban a España, provenían de Turquía y Rumania.

Pero los uruguayos fueron ganando espacio, al extremo que actualmente alrededor de 20 esquiladores viajan todos los años a la península Ibérica, donde se dividen en varias comparsas de 4 o 5 personas.

Apenas terminada la zafra uruguaya, Edilio Cruz, del departamento de Paysandú, Carlos Silvera, de Lavalleja y José Chagas, de Salto, ya están pensando en el viaje. El sanducero lo hace desde hace seis años en forma consecutiva; el minuano lleva cuatro años de trabajo en España y el salteño Chagas lo hizo los últimos dos.

Relataron que también realizan esquila Tally Hi, aunque las comodidades son bastante precarias y en muchos casos ellos mismos ayudan a armar la infraestructura para no perder tiempo. A diferencia de Uruguay, las máquinas son eléctricas e individuales, predominando las ovejas de razas lecheras y de carne.

Aunque el salteño Chagas se encontró en Castilla de León, Castilla de la Mancha y Extremadura con majadas Merino. Pero en la zona de Mallorca son casi todos ovinos carniceros.

Los esquiladores reciben una remuneración superior a la que se paga en Uruguay, aunque ya no hay una diferencia tan abrumadora como en la época que el euro cotizaba a 35 pesos, recuerda Edilio Cruz. Pero deben adaptarse a una forma de ser distinta a la uruguaya.

A veces parece que los españoles van a explotar cuando ven un corte a una oveja, contó uno de los protagonistas. Pero a los cinco minutos desbordan cordialidad, así que hubo que manejar esa forma de ser.

Ya pasados varios años están familiarizados con los uruguayos; le invitan a comer junto con la familia y hasta van a visitarlos a otros establecimientos. Admiran el conocimiento que tienen los uruguayos del manejo con las ovejas, contaron los viajeros.

Pese a tratarse de personas mayores, no demuestran practicidad en el trabajo con la oveja y así los esquiladores uruguayos se han ganado un espacio en España.

Entre marzo y abril próximo viajará nuevamente un grupo considerable que trabajará entre 60 y 90 días.

Allá se dividen y se manejan en sus propios medios de transporte, aprovechando algunas jornadas de paréntesis en el trabajo entre uno y otro establecimiento, para conocer el país.

FUENTE:

Boletín Tardaglia Agromercado – tardaglia.com.uy

One Response

  1. Nai 02/04/2016

Add Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.